Mateo vio a Alana por primera vez en una actuación del club de música.
Alana estaba de pie entre el público, escuchando la música.
En aquella noche de verano, el canto de las cigarras acompañaba la melodiosa música mientras Alana agitaba frenéticamente dos barras luminosas.
Llevaba el pelo largo suelto, una camiseta azul y vaqueros. Su piel era clara y sus ojos hermosos y brillantes. Todo en ella irradiaba vitalidad y alegría.
Mateo quedó cautivado al instante.
Estaba justo detrás de Alana cuand