Sebastian mantuvo su mirada seria sobre aquellos ojos castaños, esa sonrisa, y volvió a sentir aquella extraña sensación en el pecho.
— Pero el fin de semana es su día libre — dijo Julia, mirando al guardaespaldas. — Pasa toda la semana contigo en la universidad, imagino que no querrá pasar el fin de semana rodeado de universitarios alborotados y... —
— Acompañaré a la señorita — respondió Sebastian, dejando a todos sorprendidos.
Dalia lo miró, y él le sostuvo la mirada, haciéndola sonreír al d