Júlia sintió un frío en el estómago. Sabía que, tarde o temprano, llegarían a ese tema, pero estaba preparada. Mantuvo la expresión calmada e impasible.
–Es verdad. Leonardo y yo tenemos un pasado– respondió Júlia, firme, sin desviar la mirada.
–Pero tendrá que ser más clara cuando habla de “pasado”, porque, como sabe, mi historia con Leonardo no es de ahora y ha tenido varias etapas. Así que sea más clara. Cuando habla de “pasado”, ¿se refiere a hace seis años, cuando Leonardo y yo tuvimos una