A la mañana siguiente, Adrian se despertó casi al mediodía con una terrible resaca.
–¡Ah, maldita sea!– maldijo, recordando cómo había salido del hospital hacia el bar, donde decidió revelar todo tan pronto como Carla despertara, obtener la custodia de Dalia y quedarse con todo.
Pero pronto un recuerdo de la noche anterior pasó por su mente:
Julia…
Recordó que habló con Julia cuando llegó a casa y, poco a poco, fue recordando el contenido de su conversación, lo que lo hizo despertarse por compl