"César"
Cuando Júlia me pidió que saliéramos para despejarnos un poco, me mostré reacio. Pero me hizo darme cuenta de lo absurdo que era mantenerla casi prisionera en casa, ya que casi no salía, excepto para caminar por el condominio.
Además, el lugar era famoso. Ahora, como dueño de una sala de fiestas, prestaba atención a establecimientos del mismo tipo. No era exactamente una discoteca, sino un espacio para comer, beber y escuchar música en vivo; samba, pagode, dependiendo del día. Era inter