"Júlia"
Una lluvia comenzó a media tarde. Fina, constante, insistente, cancelando el paseo del final del día.
Estaba sentada en la alfombra de la sala, con Adam apoyado en mis piernas, cuando oí sus pasos en el pasillo. Ya conocía ese ritmo. Con cada día que pasaba, lo ansiaba más. Sentía que, ahora en un ambiente seguro, en el territorio de César, él estaba más relajado.
Adam rio fuerte, esa risa nueva, recién descubierta, y yo reí con él.
— Descubrió que puede tirarme del pelo —dije cuando Cé