Capítulo 13. El viaje
"Isabella"
Mi celular me despertó, no por la alarma, sino porque vibraba sin parar. Tardé unos segundos en entender qué estaba pasando y quién quería hablar tanto conmigo, mas en realidad estaba siendo inundada de mensajes de personas desconocidas. Augusto había publicado una foto nuestral, no solo nuestra, sino también con su abuela, en su red social, con un pie de foto cursi: “mis dos amores”.
Yo ya había cerrado mi red social, que en realidad era un perfil prácticamente muerto; tenía muy pocas personas y hacía años que no publicaba nada. Pero, de alguna manera, descubrieron quién era, y mi móvil estaba siendo bombardeado con mensajes de mujeres. Muchas mujeres.
— Isa, ¿ya despertaste? —dijo mi prima—. ¡Mujer, hay gente mandándole mensajes hasta a mí! No sé cómo descubrieron que somos primas, aunque en internet es fácil, la gente realmente sabe ser detective.
Entró en mi habitación y se metió en mi cama.
— Creo que eres la mujer más odiada del lugar en este momento… y también la más