Capítulo 14. ¿Cuándo me va a traicionar?
"Isabella"
Era simple, bastaba con ver la situación de otra forma. Augusto era un amigo, un amigo que pagaría las cuentas y compartiría la cama conmigo. Simple.
Así, sin preocuparme mucho por la situación, me puse mi bikini, una salida de playa, me eché protector solar, preparé mi bolso y nos fuimos a la playa. Un paraíso de aguas transparentes, con un azul clarito y un clima maravilloso, de cielo azul y sol. El hotel ofrecía camas de madera en una franja de arena exclusiva para los huéspedes. Extendí mi toalla y me acosté. Mi intención era aprovechar al máximo y fingir que no estaba allí como una falsa novia contratada con una vida que se había ido por el desagüe.
Augusto se sentó a mi lado y se quitó la camiseta y el pantalón corto. No necesitaba mirar a mi alrededor para saber que cualquier mujer que estuviera allí nos estaba observando. Una cosa era ver la foto del hombre sin camisa exhibiendo su abdomen definido, y otra muy distinta era verlo en persona. Camila tenía razón: Augus