Capítulo 114. Despedida
"Diana"
Estacioné el coche en la calle de Ícaro y, por un instante, casi no pude reconocerme. ¿Cómo alguien tan decidida y determinada perdía todas sus fuerzas ante él? Estaba encogida dentro del coche, con miedo de enfrentar al hombre que había desmontado todas mis estructuras internas.
Todos mis planes de hablar con Ícaro se habían ido por la borda cuando mi padre me avisó que ya le había enviado un mensaje a mi amante y esperaba que yo entendiera lo que eso significaba.
Bajé del coche sintie