XXVII. ¡Sr. Wilde, sálvame, por favor!
En ese momento, que estábamos haciendo rápidamente la declaración de lo que iba a decirle a la prensa, alguien tocó de repente a la puerta apresuradamente.
- Adelante- dije deteniendo mi conversación con William. Por la puerta entró el Director encargado de las relaciones de cooperación con otras empresas, que también aportaban financiación a la compañía y a los proyectos de los actores.
- Tengo una muy mala noticia- anunció, con el rostro todo sudado, supongo que por su carrera para venir aquí