POV de Clark e Isabella
La casa estaba inusualmente silenciosa esa mañana.
Demasiado silenciosa.
Isabella bajaba las escaleras lentamente, con una mano apoyada en la barandilla y la otra descansando sobre su vientre. Llevaba un camisón de seda ligera; su rostro estaba pálido, pero seguía siendo hermoso. Desde que se enteró del embarazo, se había vuelto más cuidadosa, más sensible y mucho más exigente.
—¡Amirah! —llamó con voz afilada—. ¿Dónde estás?
No hubo respuesta.
Ella frunció el ceño.
—Gent