—Ahora necesito que transcribas los documentos que te voy a pasar al correo. Imprímelos desde la computadora que está en el almacén, por favor —indicó Eric.
Estábamos en su oficina y el hombre andaba ajetreado porque ese día se confirmaría su alianza con Jax, de hecho, tenía que ir a dar una conferencia ante la prensa junto al CEO número uno, para corroborar que estaban juntos en esto.
—Querido —reí, no me acostumbraba en llamarlo por apodos, me sentía avergonzada—. Tienes que calmarte un poco,