SEIK
Escuchaba cada palabra, como un zumbido que se iba intensificando en mis oídos. Cada vez que uno de esos imbéciles abría la boca, sentía una presión en el pecho.
Terry y Zael estaban casi al borde de arrancarse la cabeza, pero lo que realmente me hacía hervir la sangre era la forma en que ese estúpido de cabello oscuro había hablado de Aria y mi hermana. ¿"Las hembras no son buenas en esto"? No podía creer lo que estaba escuchando.
'¿Acaso pensaban que no podía oirlos?'
Mantenerme al marge