Damelis
Mis ojos lo detallan cautelosamente y la manera tan dulce, que se escucha su voz hace que todo mi cuerpo se revolucione en instantes. Es como si el tiempo se paralizara para los dos y todo mi autocontrol se pierde al sentir el roce de sus labios, cerca de los míos —Mi vida, tenemos que aprender a controlarnos… sino tu terminaras golpeando a Justo y yo a la tonta esa que te llama, ¡Ferni! —Admito mientras apoyo mi cuerpo en el escritorio de la oficina y enredo mis brazos alrededor de su