—Tengo una cita a las dos, más bien un reto, Kendrick —fingí aflicción—. Perdona, si te abandono en la tarde —batí las pestañas.
Me da su dulce sonrisa, me acaricia el cabello y lo huele.
—Me pondré celoso, ¿cambiaste de champú para el chico del reto? —No se le pasa nada a Ken.
Niego con la cabeza, mi Ken es muy observador.
—Se me quedó mi champú en casa, acuérdate, salí de prisa. ¿Te suena casa de papá una cena? —pongo los ojos en blanco, él sonríe y vuelve a oler mi cabello.
—Extraño tu arom