Tiara
Gracias a lo despistado que es mi tío, la puerta está sin seguro. No busqué la llave con estos nervios. Solo quería escapar de la mirada de confusión de Ken y con mis miedos a la superficie que no me ayudan a pensar con claridad. En la cocina está mi tío y al darme una mirada me regaló una sonrisa.
—¡Hola, Tati, bienvenida! —su efusividad me descoloca—. Estoy cocinando algo rápido —tiene un cucharón en mano—. Fabian me llamó que vendrías antes, él dejará a Dorian y enseguida regresaría a