—Primero, te veo tapada, no estás desnuda —con su dedo recorrió mi cuerpo de arriba abajo—. Segundo, aquí tengo tu ropa interior y escogida por Ken —me tiende una caja y no me percaté que traía en las manos—. Shh, no le cuentes a tu padre —su dedo puso en su boca—. No menciones nada de bragas y menos que fui el alcahuete.
Me besa la frente, sostengo la caja fuerte y mis nervios están bajando.
—Te veo afuera, toma el toro por los cuernos —comenta y con su puño simuló agarrar algo en el aire dur