Sus comentarios son únicos. La risa era tanta que rodé en la cama con ella y se quedó arriba de mí. Ella me hace reír a lágrima, Tiara me golpeó el pecho y se unió a la pavera.
—Len… gua… —no puedo por la risa terminar de hablar.
Tiara se iba a bajar de mi cuerpo y la sostengo de la cintura.
—Eres desagradable —se puso seria mi chica—. Sí, guardo tus fotos desde mucho antes de hablar contigo —logré su confesión y sonrojo—. Eres mi imán, ver cada foto tuya era mi felicidad, pero te debo los co