La semana pasa tan rápido que, cuando me quiero dar cuenta ya hace una semana desde que fuimos a Francia. He estado escribiéndole a Antoine y cada vez me agrada más, es un chico increíble, y podría decir que se ha convertido en tan poco tiempo en un amigo para mí.
Es sábado y me he despertado temprano debido a que debo salir a entregar el encargo, una pintura en acuarela de un cachorro de pelaje abundante color chocolate. Tiene unas enormes orejas adornadas con dos lindos lacitos que la hacen