Los rayos del sol acarician mi rostro, debo entrecerrar los ojos para acostumbrarme a la claridad que se filtra por el ventanal. Observo todo a mi alrededor, notando que me dormí en el sofá del living.
¿Pero qué...
Recuerdo lo de anoche, los truenos, mi ataque de pánico, Said abrazándome, yo quedándome dormida en su pecho.
Oh por dios.
Cierro los ojos pidiendo que todo haya sido un sueño, es decir, no me siento cómoda sabiendo que le he contado parte de mi vida al hombre que hace revolotear l