—Bella Annie, me alegra que hayas venido. —Saluda el señor Raschid dándome un abrazo que recibo gustosa.
—Disculpe la demora, había tráfico —digo apenada mientras me acerco al comedor donde varias personas se encuentran sentadas.
Una de ellas es Azahara que lleva un vestido beige y muchos accesorios, luce preciosa, jamás podría competir con su belleza. Lástima que solo sea el exterior lo que la haga hermosa y no su interior que está más podrido que el alma de tío Braxton.
Me siento en la silla