Muchas veces nos sentimos arrepentidos de haber mostrado esa parte sensible o vulnerable a otros. Quizás es desconfianza y temor a que nos lastimen, todos hemos sido desilusionados, tal vez confiamos en alguien y terminó traicionándonos. Sea cual sea el caso, será difícil confiar de nuevo, abrir nuestro corazón, porque la idea de volver a pasar por lo mismo es desagradable.
Desde que Said vió el miedo que cruzaba por mis ojos esa noche de tormenta, su trato hacia mí había cambiado. Se comporta