La semana pasó de volada, me mantuve ocupada todo el tiempo metida entre papeles y memorizando el horario de la ajetreada agenda de Said. Había tenido al menos cinco juntas seguidas en donde tuve que estar presente, la verdad es que temía no alcanzar a tomar notas de lo que decían, hablaban muy rápido y algunos eran extranjeros. Sin embargo pude ser eficiente, es lo que dijo Said.
Y hablando de él, viene saliendo de su oficina con el entrecejo fruncido (como suele tenerlo últimamente) se acerca