En otro lado, exactamente en el castillo de Vlad reaparecían Erick y el rey vampiro antiguo. Como llegaron a la entrada de este y con Erick como un gigantesco Lycan, todos los guardias se pusieron alertas. Sin embargo, al oír la voz de Vlad ordenando que nadie hiciera nada, todos bajaron las armas.
El licano observaba todo a su alrededor desconociendo el lugar en donde se encontraba, sintiendo una mano que lo empujaba comenzó a caminar todo tambaleante debido al viaje mágico. Como vio que era e