El grito de susto lanzado por la omega se escuchó en toda la mansión, salió del agua cuál bólido sacudiéndose como un lobo y mojando por completo al recién llegado que no se movió ni un ápice, pero generando pánico en su beta que a toda prisa trato de ponerse en medio, sin embargo, ya fue tarde porque el rostro del Ceo estaba completamente mojado y sus cabellos destilaban agua que caían por sus párpados y mejillas.
La omega balbuceó arrepentida y temblorosa
—Oh, mierda, perdó… name Erick, yo… y