—Necesito que me hagas un pequeño favor, quiero que me ayudes a conseguir un cuchillo, algo muy discreto nada llamativo, y no, no quiero matar a nadie, solo lo quiero por protección, nada más—le digo a carrera para que no me interrumpa y porque no puedo creer que yo le esté pidiendo algo así a él.
Él desde su lado de la línea está por un momento sin decir palabra alguna, que pienso que quizás la llamada se cortó.
—¿Dime qué te hizo?, y te juro que yo mismo pongo una bala en su cabeza, así tenga