Capítulo 0250
Marcela entró repentinamente a la habitación, claramente angustiada: —¡Xime! ¡Felicia ha desaparecido! Recorrí todo el sexto piso, ¡y no la encontré!

—Fue mi culpa —admitió—. No cuidé bien de ella.

—Mamá, no te preocupes. Felicia nunca se va corriendo sin avisar. Si se hubiera perdido y no pudiera e
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