* * * * * * * * * BAYÁ * * * * * * * * *
—Maximiliano, mi amor. Mírame, mi amor —escucho; y abro mis ojos lentamente—. ¡PERO QUIÉN FUE! ¡¿QUIÉN LE HIZO ESTO?!
—Quiso escapar, señora
—¡ESO NO ES JUSTIFICACIÓN! —grita la desquiciada mujer que estaba parada frente a mí.
Se pone a discutir con sus hombres, pero lo único en lo que pienso es que había escuchado su voz…, la voz de mi esposa, la voz de…
—¿Merlí? —susurro sin poder creerlo, al verla en el lugar donde yo estaba—. Merlí
—Maximiliano