** * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
* * * * * * * * * BAYÁ * * * * * * * * *
—Merlí…, Merlí…, Maximiliano
—¡Cállate de una vez, Fisterra! ¡Nadie vendrá por ti!
—Merlí
—Merlí… así se llama tu esposa, ¿cierto?
—Maximiliano —susurro el nombre de mi hijo una vez más.
Aún seguía un poco turbado por la paliza que me habían dado, pero poco a nada me importaba, ya que lo único en lo que pensaba era si ellos estaban bien y si… tal como lo ordené, los estaban protegiendo por si algo me suced