* * * * * * * * * MERLÍ * * * * * * * *
—Ven, mi amor, ya debemos ir con Sophia.
Tomo la maleta de Maximiliano con su ropita, fórmula y reservas de mi leche materna, así como de todo lo que necesitaría para estar bien mientras yo trabajaba.
—No me gustaría dejarte solo, mi amor, pero… es lo que tengo que hacer —preciso triste al tener que, otra vez, dejarlo en una guardería.
“Soy una pésima madre”, pienso de pronto y quiero llorar, pero… me contengo a como puedo.
—Ya debemos irnos, mi ángel