—No olvides con quién hablas. —advirtió cambiando su expresión por una más seria. —Antes que tu esposo, soy el Pakhan de esta organización. Y aunque no fuera así, estás sobrepasando los limites de tu propia suerte. —respondió conteniendo el enojo.
Hace tiempo descubrí que me gustaba coquetearle a la muerte, no tenía ningún sentido de la supervivencia. Y desde que llegue aquí no había echo otra cosa que no fuese retar al Boss. El problema radicaba en que a pesar de saber que era un asesino, sádi