Desperté a media noche, sintiéndome repentinamente inquieta. Me voltee solo para encontrarme con el rostro de Alexey que dormitaba mi lado. Sus manos estaban alrededor de mi cintura, con una postura protectora sobre mi vientre. Sonreí de forma y consciente, estirando mi mano para apartar un mechón rubio de su rostro. Parecía un angelito ahí.
Entonces recordé por qué había despertado y con cuidado quite ambos brazos, para liberarme de su jaula. Me quedé dormida desnuda, así que agarre el camisón