Ava Petrova
Me sentía tan nerviosa que podía sentir como mis músculos temblaban.
Alexander tomó su mano intentando tranquilizarme pero jamás había salido del país y el estar con él a solas y realmente poder estar libres me hacía sentir tan emocionado y nervioso al mismo tiempo que simplemente no sabía cómo explicar todo el remolino de emociones que sentía dentro de mí.
Cuando la camioneta se detuvo Alexander fue el primero en bajar y luego abrió la puerta para mí bajé con una sonrisa en mi ro