Capítulo 52: Quiero perderme en ti una y otra vez.
Un poco nervioso por la actitud provocativa de Sofía entró en la habitación a pasos lentos. Se acercó a la mesa de billar y colocó sus manos en la cintura de la joven. Lentamente comenzó a besar su barbilla, uno, dos, tres besos hasta bajar por su cuello.
Sofía sentía que su piel se erizaba con cada beso, cerró los ojos para disfrutar el momento que tanto había deseado desde su último encuentro y con delicadeza acercó sus manos a los firmes glúteos del hombre y comenzó a apretarlos.
-¿Te encant