Sofia se sentó en la esquina de la cama y escuchó atenta lo que su esposo diría a continuación, lo cual la hizo despertar completamente.
-Te propongo un trato en el que yo me comprometo a enviarte a la escuela a cambio de algo.
-¿A cambio de qué?
-Sexo.
-¿Sex... sexo?
-Algo casual, como lo hemos venido haciendo hasta hace unos días, no besos, no amor, no sentimientos, sólo sexo, ¿qué te parece?
La boca de Sofía se abrió para decir algo, pero nada salió de ella.
(¿Sexo?, ¿Sólo sexo?)
-Pero seño