-Así que díganme.
¿Quién de ustedes quiere proteger a su familia?
Imagino que todos, o tal vez ninguno, he oído que la gente que trabaja para Michael Adams no tiene corazón.
¿Alguien podría pasarme un teléfono, por favor?
Muchas gracias.
Tomé el teléfono y marqué uno de los números que habían sido registrados recientemente.
*
-¿Hola?
¿Quién habla?
Los hombres enmudecieron al escuchar la voz al otro lado del teléfono, era una mujer, concretamente la hija embarazada de uno de ell