-¡Mmm! ¡Uugh!
¡Alicia! ¡Uuuugh! ¡Aaaah!
Embestida tras otra, Nathan se clavaba en Alicia sin contenciones.
Sus cuerpos agitados moviéndose al mismo compás.
Hacia adentro y hacia afuera, Nathan salía y entraba en ella.
-¡Mmm! ¡Uuuugh! ¡Si!
-¡Aaah! ¡Aaaah! ¡Alicia!
-Me gustas. Me encantas, me encanta follarte. ¡Mmm! ¿Siempre has sido así de estrecha?
-Ja ja ja. Si. ¡Mmm! ¡Uuuugh!
A pesar de mi experiencia, si. Siempre he Sido así de estrecha.
-Eso me excita aún más...
-¡Mmm!