Escuché como subían escaleras, probablemente me habían encerrado en un sótano.
-¿Qué sucede?
Podía oír todo con claridad, pero no podía gritar, estaba amordazada y completamente atada de pies y manos.
-Padre...
-¿Qué haces aquí? Harry...
Vaya, el rey de Roma...
-Vine a buscarte... Sé que pasas tiempo aquí y... Hay algo que quiero preguntarte.
-No tengo tiempo ahora, Harry... Estoy ocupado.
-Lo sé, pero es importante y no creo que pueda esperar...
-¿Ah no?
-No.
-¿De qué se trata?
-De