Al verlo mudo y con las mejillas sonrojadas su madre se acercó a él, le tocó la espalda y preguntó.
-¿Qué te sucede? Palideciste de todo el cuerpo menos de la cara. ¿Acaso hay alguien ya en este corazoncito?
Le apuntó con el dedo a su corazón, el carraspeó y negó con palabras, aunque su rostro y su cuerpo manifestaban algo diferente.
-N... No... Bueno... Es complicado.
-¿Complicado?
-S... Si.
-¿Por qué? ¿Tiene algún defecto? ¿Algo incorregible? Tres piernas, seis ojos, tentáculos...
-Ja ja