-¿Por qué dices eso?
-Porque yo soy quien decido a quien le entrego lo que yo quiera y por la razón que sea, tú no tienes ningún derecho a decidir por mí y si yo quiero dártelo a ti simplemente recíbelo. ¿Es tan difícil meterme tu maldita verga dentro? Eso es lo que yo quiero. ¿Por qué no me lo puedes dar?
-...
Michael no sabía que decir.
-Olvídalo, ya no importa, ya no quiero nada, después de todo esa cosa también entró en Ashley.
-Sofía...
-¿Qué?
El rostro de Sofía rojo del enojo y la decepci