-Por haberte gritado así... Por haberme puesto en peligro al admitir que era tu esposa. Justin se aprovechó de cada error y...
-No tienes que pedir perdón, soy yo el que debe pedirte perdón por todo lo que he hecho, no sabes cuánto me duele haberte puesto en peligro, mentirte y lastimarte así, en un principio sólo quería que Justin pagara lo que hizo y realmente no pensaba en nadie más que en mi propio dolor y no te consideré por más que fui advertido, después cuando te conocí me volví un poco