Capítulo 27: Puedes castigarme.
Mientras Michael se quitaba la ropa Sofía ya estaba bajo la regadera empapada, con los ojos cerrados y disfrutando del agua caliente.
(Mierda, debería tomarme el día de hoy.)
Apresuradamente entró a la ducha junto a su esposa y antes de que ella pudiera decir algo la abrazó y la atrajo hacia su cuerpo sintiendo sus pechos.
Sofía abrió los ojos y se mordió el labio antes de hablar.
-Amor...
Lamento lo que sucedió ayer, fue mi culpa y no de Nana, por favor no te enojes con ella.
-Sofía, lo que h