-Supongo que ya no tiene caso que le oculte las cosas señora Adams.
-Señora Adams me provoca escalofríos dime sólo Sofía o señorita ¿sí?
-Me temo que no puedo, debo dirigirme a usted con respeto señora.
La incomodidad reinaba entre las dos mujeres, así que Sofía decidió cambiar el tema.
-¿Quién es esa mujer a la que llamas maldita? Y ¿por qué llamó? Fuiste un poco grosera, ¿realmente se lo merecía?
-No sé por dónde empezar. Esa mujer que llamó es la "maldita mujer" de la que hablaba.
Su nombre