Capítulo 169: Eres y serás siempre mía.
Casi un minuto de contemplación hasta que colocó su cuerpo sobre el de ella mientras se sostenía sobre sus manos para no aplastarla, Sofía era pequeña y él para nada lo era. Se deslizó sobre ella con besos por todo su rostro, bajó por su cuello mientras ella acariciaba su espalda y sentía el roce de su miembro en sus muslos, al llegar a su cuello no pudo evitar morderlo un poco más fuerte de lo habitual y succionar un poco su suave y blanca piel provocando gemidos, al notar que le gustaba conti