La succión se volvió ligeramente más veloz y más desesperada, quería tener esos pechos todo el día en su boca. Los deseaba tanto...
Pasó de succionar uno al otro tratando de exprimirles hasta la última gota de su delicioso sabor mientras sentía cómo su miembro ya estaba completamente duro. Estaba tan cerca de Sofía que ella también lo sintió y aprovechó que él estaba concentrado en sus pechos para tomar el miembro de su esposo con sus dos manos y comenzó a masturbarlo.
¡Qué placer!
Le encantab