Capítulo 86. Dolor.
Capítulo 86.
Dolor.
Ricardo, en su dolor, no puede creer lo que está pasando, mientras que en la hacienda los esperan para cenar; él está en la fábrica solo, bebiendo sin ganas de nada más.
“Mi amor”.
“No, no, Ricardo, suéltame, quiero orinar, ¡oh, Dios! No… ¡Aaahs!
“Te necesito, eres todo en lo que pienso”.
¿No existe nadie más?
“No”.
“He sido, y solo he sido tuya”.
Ricardo recuerda verla sonreír ampliamente para Emiliano, mientras que para él solo ha habido desprecio y rechaz