Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol apenas comenzaba a tocar el horizonte cuando el canto de los gallos resonó por el valle, rompiendo el silencio perezoso de la hacienda. El aire fresco de la mañana entraba por la ventana entreabierta, trayendo consigo el perfume de la tierra húmeda, el sonido lejano de los caballos en el establo y el suave murmullo de los árboles mecidos por la brisa. Era el tipo de mañana que Taylor Remington amaba y, aun







