Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana amaneció perezosa sobre la hacienda. El sol, aún tímido, iluminaba los campos, mientras el aroma del rocío fresco entraba por las ventanas de la cocina. Allí dentro, el ambiente ya rebosaba de vida. El café se filtraba lentamente, desprendiendo ese aroma intenso y reconfortante que se mezclaba con el del pan de maíz recién salido del horno y la mantequilla derritiéndos







