Mundo ficciónIniciar sesiónLos rayos del sol de la mañana atravesaba las cortinas del dormitorio en haces dorados, inundando la habitación con una claridad obstinada. El cuarto aún conservaba el aroma del perfume dulce mezclado con el sudor, vívidos recuerdos de la noche que habían compartido. Lila dejó escapar un suave gemido mientras se daba la vuelta en la cama y enterraba el rostro en la almohada, como si pudiera expulsar la luz







