Mundo ficciónIniciar sesiónTaylor no pudo soportar más el peligroso juego de besos, provocaciones y la furia disfrazada de Lila. Con un movimiento brusco, abrió la puerta del coche y, antes de que ella pudiera protestar, la arrastró adentro. Su fuerza la envolvió como un lazo inquebrantable, y pronto ella estaba sobre su regazo, encajada contra la dureza pulsante que se alzaba bajo el jeans apretado.
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